"Principio y fin" Fotografía sobre dibond, 30 x 40 cm.
29 noviembre 2013
27 noviembre 2013
06 noviembre 2013
DON DELILLO: "PUNTO OMEGA"
“Cada momento perdido
es la vida. Es incognoscible, excepto para nosotros mismos, cada uno de
nosotros inexpresablemente, este hombre, esta mujer. La infancia es la vida
perdida y reclamada segundo por segundo, dijo. Dos niños solos en una
habitación, muy tenuemente iluminada, gemelos, ríen. Treinta años más tarde,
uno en Chicago, el otro en Hong Kong, son el desenlace de ese momento.
Un momento, un
pensamiento, que está y ya no está, cada uno de nosotros, en una calle de algún
lugar, y eso es todo. Es lo que llamamos yo, la verdadera vida, dijo él, el ser
esencial. Es el yo en el blando revolcadero de lo que sabe, y lo que sabe es
que no vivirá para siempre.”
05 noviembre 2013
MARTIN DAMMANN: IMÁGENES PARA UNA REFLEXIÓN NECESARIA
"Dichter"
"Terrain"
Martin Dammann y sus impresionantes acuarelas de gran formato. Secuencias del pasado en las que habla de la verdad dolorosa que habita nuestra historia reciente, en este caso, el pasado nazi y su impacto en el ámbito familiar Alemán. Objetivo terrible y sin complejos que nos enseña a avanzar, sin el corsé que por ejemplo existe en nuestro país a la hora de hablar de la dictadura del pasado.
"Waldbad"
"Schonung"
29 octubre 2013
CZESLAW MILOSZ: "TIERRA INALCANZABLE"
LEYENDO AL POETA JAPONÉS ISSA
(1762-1826)
…
Nunca
lo olvides:
vamos
sobre el infierno
mirando
las flores.
Saber y no decir nada:
así se olvida.
Lo que es pronunciado, se
refuerza.
Lo que no se pronuncia, tiende a
la inexistencia.
La lengua está vendida al sentido
del tacto.
Con calor y suavidad perdura
nuestra estirpe humana:
mi
conejito, mi osito, mi gatito.
Pero no el temblor en un amanecer
helado,
el miedo del día que se aproxima
y el látigo del guardián.
Pero no el invierno en las calles
y nadie en la tierra,
y el castigo, y la conciencia.
Pero no.
07 septiembre 2013
JOSÉ VIDAL VALICOURT
“Tomas Falsas”,
el libro de José Vidal Valicourt, me ha hecho recordar la capacidad obsesiva
por registrar aquellas ciudades en las que viví hace años. Ciudades de pasos
perdidos, calles y sombras de edificios, fotografiados y filmados una y otra
vez, bajo esa otra gran toma falsa que es la historia y su vanidad.
Bruno Konstantin, el protagonista del libro, es un director
de cine total y a la vez un motivo filmable en sí mismo. En su naturaleza de observador,
existe un designio maldito e imposible de resolver que termina enfrentándolo a
todo lo que le rodea.
Me ha gustado muchísimo la manera que ha tenido el autor de
convertirlo en cristal sensible. Tras la certera falsedad del objetivo que
enfoca su interior, la lente se mueve hacia un gran angular exterior que bien
pudiera distorsionar el horizonte o darse la vuelta, desencantado, abriendo al
personaje en sus extremos como si fuera entonces él, el paisaje filmado, la
dirección que regresa al remite. Cada toma o fragmento supone una nueva
insistencia de sí mismo, un nuevo error. Pero la aproximación a la realidad no
sucederá hasta la recuperación de cada pequeño rastro filmado, como si al
diseccionar el cadáver pudiera por fin encontrar el verdadero sentido.
He de confesar que este libro me ha llevado por momentos a
otro título del autor: “Lisboa song”.
Publicado por la editorial Eutelequia, es uno de esos textos a pulmón abierto y tremendamente emotivo. Un texto para saciarse y sobrevivir un día más a partir de su poesía y con algún que otro escenario que bien pudiera entrar en el ojo de Konstantin para sus filmaciones. Un libro con una manera de tratar la luz que (como el
personaje), nunca termina de desbordarse.
29 agosto 2013
RETURN
Después de todo, regreso. Me han encontrado. Hacía mucho que dormía o hacía como que estaba durmiendo. Solo espero que el tiempo empiece a significar otra cosa.
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