19 enero 2009

"BOMBILLAS"


"El hombre aislado III" 100x61cm.2008

Si proponemos a un grupo de personas que dibujen una bombilla en un papel y más tarde miramos los resultados, comprobaremos que todos tenemos la idea inicial de la forma de una bombilla en la mente, a pesar de la gran variedad de tipos existentes.

Esa idea de bombilla, puede ser la imagen que represente el preciso momento de la -ocurrencia que rebosa luz- del cómic ó aquella que te lleve a su matriz histórica como objeto representativo de una nueva idea de modernidad.

Pero sea cual fuere el motivo, existe un fuerte vínculo estético dentro de su diseño que además está directamente relacionado con su función. Algo visualmente atrayente que nos muestra la magia de la luz a través de la transparencia de su forma, aunque en definitiva, una bombilla sea tan solo el testigo privilegiado de una realidad que, al apagarse, guarda las miserias que ha estado iluminando.

17 enero 2009

"EL HOMBRE AISLADO"


"El hombre aislado" 180x180cm.2008

La aparición de la luz eléctrica hizo posible la transformación de un mundo hasta entonces oculto. Un mundo escondido entre los pliegues de los siglos que con el nuevo avance, otorgaría a las ciudades del hechizo de las nebulosas en el espacio cuando son vistas desde la distancia y una nueva poética del mirar que podía pasearse por los bulevares y las calles durante las noches y adentrarse en las relaciones entre las cosas a partir de lo artificial.
De algún modo, el mundo improvisado e intuitivo comienza a ceder en favor de la "practicidad" y el resultado. Es la época del arranque de la modernidad y de un nuevo concepto de hombre que sueña embriagado de ciencia y se adentra también en los límites oscuros de su cuerpo, pues es capaz de atreverse a iluminar e iluminarse por dentro, pero: ¿Qué ha sido lo iluminado?


"El hombre aislado II" 120x120cm.2008
Recuerdo que en un principio utilicé bombillas en mis obras junto a otros objetos hallados en los recorridos de la vida diaria. Estas recopilaciones conseguían revelarme aquellos escenarios ocultos bajo la dispersión de lo común.
El peso específico de lo cotidiano actuaba como marco estético imposible de separar de aquellas sombras de personajes que muchas veces mudaban la apariencia bajo el juego conceptual positivo/negativo.
En los cuadros recientes vuelven a aparecer, pero esta vez lo hace como un elemento más, representativo del progresivo agotamiento de lo esencial del ser humano. Para mi, no es solo la idea de derrota, sino aquello que se vislumbra y actúa como categoría y que relata más vivamente el aspecto de su derrota.