
"El hombre aislado III" 100x61cm.2008
Si proponemos a un grupo de personas que dibujen una bombilla en un papel y más tarde miramos los resultados, comprobaremos que todos tenemos la idea inicial de la forma de una bombilla en la mente, a pesar de la gran variedad de tipos existentes.
Esa idea de bombilla, puede ser la imagen que represente el preciso momento de la -ocurrencia que rebosa luz- del cómic ó aquella que te lleve a su matriz histórica como objeto representativo de una nueva idea de modernidad.
Pero sea cual fuere el motivo, existe un fuerte vínculo estético dentro de su diseño que además está directamente relacionado con su función. Algo visualmente atrayente que nos muestra la magia de la luz a través de la transparencia de su forma, aunque en definitiva, una bombilla sea tan solo el testigo privilegiado de una realidad que, al apagarse, guarda las miserias que ha estado iluminando.
