16 junio 2010

LA PIEL DEL OSO, PARA UN DÍA COMO HOY

1. PARQUE INFANTIL 154

El sol cae con la dedicación de los jóvenes al balón-
¿Quién era yo esa tarde? El doctor Sócrates,
Rummeningge, nuevas tácticas aprendidas en las
                                                                         revistas
y en las transmisiones de la Bundesliga,
"eso sí es fútbol". Los cambios se habían dado
         repentinamente
-así creíamos- de ser cumplido defensa, camiseta
    número 2,
a no perdonar a un portero su compromiso
                                                      con la noche.
Mis piernas cansadas, mi emoción limpia,
mientras chiquillas observaban desde sus ventanas
eligiendo cuál de nosotros se parecía más
a eso que ninguno era. Sudábamos mucho
y juntos corríamos por ese balón
sorteando piernas, empujones o caricias, siempre
       con una sonrisa
y prestas palabras feroces en los labios.
Qué número llevaba esa tarde en mi espalda,
        esas innumerables tardes
en las que sin mediar palabra, gesto o esfuerzo
aquella mirada sonreía desde la esquina
antes de abandonar el parque
y yo corría con permiso de mis compañeros
a decirte "vamos ganando" y a darte un beso,
      Viejo.

De "PARQUE INFANTIL" Pre-textos, 2005 y con permiso del maestro Martín Rodríguez-Gaona.