
Con permiso y traducción del maestro Martín Rodríguez-Gaona, os muestro una de las Elegías Imaginarias del grandísimo poeta Americano Jack Spicer
La poesía, casi ciega como una cámara,
Está viva en los ojos sólo por un segundo. Click,
Chasquea el párpado ante el movimiento
Casi al suceder la palabra.
Uno no escogería parpadear y quedarse ciego
Tras el instante. Uno no escogería
Ver el continúo patrón platónico de pájaros en vuelo
Mucho después de que la oleada de aves cayese o haya anidado.
Por suerte para nosotros hay cosas visibles como los océanos
Que están siempre circundándonos,
Continuos, disciplinados adyacentes
Al instante de la visión.
Una visión
Aunque no tan dulce
Como la que hemos visto.
Cuando elogio al sol o a algún dios de bronce derivado de él
No piensen que no preferiría elogiar al muy alto muchacho rubio
Que se comió todas mis patatas en el Red Lizard.
Es que simplemente no lo veré cuando abra mis ojos
Pero veré al sol.
Cosas como el sol están siempre allí al abrir los ojos
Persistentes como la respiración.
Uno sólo puede adorar
Estas frías eternidades por su apoyo
A lo que es absolutamente temporal.
Aunque no tan dulce.
Lo temporal tienta a la poesía,
Tienta a las fotografías, tienta a los ojos.
Hago aparecer
Desde las fotografías
A las aves
Al muchacho
A la habitación en la que empecé a escribir este poema
Todo
Lo que mi ojo ha visto o podría haber visto
Me gustaría
Me gustaría- el párpado hace click
Veo
La fría poesía
Al borde de su imagen.
Es como si hiciéramos aparecer a los muertos y ellos hablasen sólo
A través de nuestras malditas trompetas, a través de nuestra maldita intermediación :
“Soy la pequeña Eva, una princesa negra del soleado cielo”.
La voz suena rubia y alta.
“Soy la tía Minnie. El amor es dulce como la luz de la luna aquí en el cielo”.
La voz suena rubia y alta.
“Soy Barnacle Bill. Me hundí con el Titanic. Me levanté en el salitroso cielo “
La voz sonaba rubia, sonaba alta, sonaba rubia y alta.
“Te decimos adiós desde la tierra de los espíritus, desde la dulce y platónica
tierra de los espíritus.
No nos puedes ver en la tierra de los espíritus, y nada podemos ver.”